Entrevista en IMAGEN Y COMUNICACIÓN sobre las acciones judiciales emprendidas por la APTVA contra TPA ante la actual situación de inseguridad jurídica producida por la falta de respuestas de ENTE PÚBLICO DE COMUNICACIÓN DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS relacionadas con los requerimientos presentados por esta Asociación Profesional.
IMAGEN Y COMUNICACIÓN.
Julio 2010.
01.- ¿Se ha desatado una guerra en el audiovisual del Principado?
Desde nuestro punto de vista no. Lo que existe es una situación de inseguridad jurídica propiciada por una Administración que se niega a contestar a una serie de requerimientos escritos realizados por la APTVA. Ante esa falta de respuesta la APTVA reacciona con la única vía que le queda, la legal. Desde nuestro punto de vista es algo perfectamente normal. La Administración, en este caso un Ente Público, tiene derecho a guardar silencio y el administrado, una Asociación profesional, a recurrir a la vía legal.
02.- ¿Cuál es la relación entre las dos asociaciones del audiovisual de Asturias?
No existe relación de ninguna clase a día de hoy puesto que la AEPA parece estar conforme con la situación actual mientras que nosotros no lo estamos en absoluto. De todas formas esa falta de contacto se limita al ámbito de las relaciones formales, en el plano personal existe relación entre personas de ambas asociaciones desde hace muchos.
03.- ¿Hay algún trasfondo de enfrentamiento personal, venganza o guerra comercial tras esto?
No lo creemos y si fuera así no afectaría al fondo de una cuestión que está planteada pero sin resolver desde hace años. La APTVA ha tenido desde hace tiempo un núcleo de asociados disconforme con la política en materia audiovisual del Gobierno del Principado de Asturias. Ese núcleo ha mantenido la misma opinión en la época en que algunos de ellos trabajaban para TPA y cuando no lo hacían. No es ningún secreto que esa actitud se ha mantenido a lo largo de los años y que había personas estudiando el soporte legal de la Administración en materia de política audiovisual y cultural. Lo que sucedió es que todo eso comenzó a tomar forma y organizarse mejor hace unos dos años. A pesar de ello se hizo lo posible durante un tiempo por intentar dialogar y evitar en la medida de lo posible las acciones legales.
04.- ¿Y trasfondo político?
Nuestra opinión es que se trata de un problema de carácter económico vinculado quizá al interés por el control de la información. Podría tratarse del simple reparto de un mercado entre una serie de actores por razones que desconocemos utilizando procedimientos excluyentes para quienes no pertenecen a ese grupo. Es innegable que desde hace varios años las plataformas audiovisuales existentes en Asturias han ido desapareciendo desde la concesión de las licencias de TDT. La posible intervención de ese mercado ha creado un embudo hacia el que se canalizan todos los recursos económicos públicos en materia audiovisual por el que solo pasan determinadas empresas y personas. En cualquier caso la solución al conflicto siempre estuvo facil. TPA podría haber explicado en cualquier momento las razones por las que no exige solvencia técnica a determinadas empresas, por qué razón firma contratos con empresas sin constituir, cual es el motivo por el que no realiza convocatorias públicas para contratar servicios de las categorías 17 a 27 del anexo 2 de la directiva Europea, porqué cree que puede alterar un documento público sin que nadie tenga derecho a reprochárselo, o en que fundamenta su concepto de la excepción cultural entre otras cosas.
Un simple folio explicando estas cuestiones y justificando su soporte legal habría borrado de un plumazo todo el sentimiento de inseguridad jurídica en que nos encontramos.
05.- ¿Cuál es el detonante del conflicto?
El conflicto comienza en 2003 cuando en una charla en el IDEPA sobre el programa MEDIA, hace acto de presencia el entonces Viceconsejero de Cultura D. Jorge Fernández León. En esa reunión este responsable político anuncia a los presentes que TPA no va a trabajar con empresas Asturianas. Como mucho, anuncia, que para ellas reserva alguna tarea de apoyo en delegaciones de informativos. En aquellos momentos una parte del sector no lo cree pero otros, que conoce el poder del viceconsejero, se lo toma muy en serio y comienzan a dar los primeros pasos para organizarse. A pesar de ello si por conflicto se entienden únicamente las acciones desarrolladas en la vía legal, estas dan comienzan a principios de 2010 tras el fracaso de los intentos de reconducir la situación.
06.- ¿Antes de judicializar todo esto hubo algún punto de diálogo más o menos amistoso sobre lo que pasaba?
Hubo intentos de dialogar desde 2007 durante toda la presidencia de Sofía Menéndez y se intentó también durante los ocho primeros meses de la actual junta directiva. A principios de 2009 se elaboró un informe con propuestas para la ordenación del sector. Este informe fue enviado a las Consejerías de Presidencia, Cultura, Industria y Administraciones Públicas que es de quien depende TPA. Con la propia TPA se mantuvo una entrevista y se intentó recabar su apoyo para que nos ayudara a entablar diálogo con el Gobierno. Tras fracasar estos intentos de diálogo, a principios de 2010 se elaboró un escrito basado principalmente en las más de 20 irregularidades detectadas por la Sindicatura de Cuentas en su informe definitivo de fiscalización del año 2006. Este informe, en el que entre otras cosas se incluía la manipulación de la fecha de un importante contrato, se envió a las mismas Consejerías y a la Intervención General de Principado entre otros. En él se indicaba que si no era posible establecer un diálogo destinado a poner fin a la inseguridad jurídica reinante nos veríamos obligados a emprender acciones legales. Como única respuesta se recibió un burofax amenazante desde un despacho de abogados que decía representar a TPA.
07.- ¿En qué situación está este proceso de denuncia?
Se ha presentado una demanda civil contra las instrucciones de contratación de la cadena porque creemos que no se ajustan a los preceptos legales de la LCSP y porque probablemente existan instrucciones similares en otros entes públicos sobre los que el resultado de esta demanda podría influir. Se ha presentado también una denuncia en la Fiscalía Especial para la Represión de los Delitos Económicos Relacionados con la Corrupción porque entendemos que existen cuestiones como la alteración de un documento público señalada por la Sindicatura de Cuentas que trascienden el ámbito de lo opinable y deben ser investigadas.
La APTVA ha solicitado explicaciones a TPA sobre sus PROCEDIMIENTOS DE CONTRATACIÓN con EMPRESAS SIN CONSTITUIR, acerca de la manipulación de un importante DOCUMENTO PÚBLICO etc..
08.- ¿Preveé otras acciones próximamente?
En estos momentos están finalizándose dos expedientes que tienen como destino instancias nacionales y Europeas.
09.- ¿Quién gana y quién pierde en todo esto?
Desde nuestro punto de vista gana el sector de las Industrias Culturales, gana el ciudadano que tendrá la seguridad de que los recursos públicos serán utilizados de la forma más eficaz posible, ganan el Gobierno y la Administración que dejarán de tener enfrente un sector molesto, ganan los tres centros de formación de la región que podrán garantizar a sus alumnos que se dirigen a un entorno laboral transparente y gana por supuesto la propia TPA que libre de cualquier sombra de duda adquirirá la madurez que ahora le falta.
Pierden quienes están acostumbrados a pescar en aguas turbias aprovechándose de la confusión y el desorden.
Más de 20 irregularidades detectadas por la SINDICATURA DE CUENTAS DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS están a la espera de contestación. Como parece ser que el Ente no tiene interés en contestar a la APTVA esta Asociación Profesional no ha tenido más remedio que recurrir a la justicia.









